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El mago de Oz

Capítulo 2

La tierra azul

La casa cae.

—¡CATAPLUM!

Dorothy abre los ojos. La casa ya no se mueve. El cuarto no está oscuro, porque hay sol en la ventana. Toto le pone la nariz fría en la cara.

Dorothy corre y abre la puerta.

Afuera todo tiene color. Árboles grandes con fruta. Flores rojas, azules y amarillas. Agua que pasa entre los árboles. Pájaros de muchos colores.

Dorothy se queda en la puerta y no puede hablar. En Kansas no hay color. Aquí hay color en todas las cosas.

Después Dorothy ve gente.

Son tres hombres y una mujer, y son viejos. No son altos: son más o menos como Dorothy. Los hombres llevan ropa azul y la mujer lleva ropa blanca.

La mujer vieja camina hasta Dorothy y baja la cabeza.

Graciasdice—. Bienvenida al país de los munchkins. Tu casa cae encima de la bruja mala del este. Ahora la bruja mala está muerta, y los munchkins ya no trabajan para ella.

Dorothy no comprende nada.

Yo nunca mato nadadice Dorothy.

Tu casa mata a la brujadice la mujer, y ríe—. Para nosotros es lo mismo. ¡Mira!

Debajo de un lado de la casa hay dos pies. Los pies llevan zapatos de plata.

—¡Oh! —grita Dorothy—. ¿Y quién es ella?

La bruja mala del estedice la mujer—. Hace muchos años que los munchkins trabajan para ella, de la mañana a la noche. Hoy no.

—¿Y usted? ¿Usted también es una bruja?

. Yo soy la bruja buena del norte. En el país de Oz hay cuatro brujas: dos buenas y dos malas. Una bruja mala está debajo de tu casa. La otra vive en el oeste.

Entonces los munchkins gritan. Los dos pies ya no están. Solo quedan los zapatos de plata.

Esa bruja es muy viejadice la bruja del norte—. Con el sol, de una bruja así no queda nada. Los zapatos de plata son para ti.

Y le da los zapatos de plata a Dorothy.

Esos zapatos son de la bruja maladice un munchkin—. Ella quiere mucho esos zapatos. Los zapatos tienen magia. Pero nosotros no sabemos qué magia tienen.

Yo quiero ir a casadice Dorothy—. La tía Em va a tener miedo. ¿Ustedes me ayudan?

Los munchkins se miran. Después mueven la cabeza: no.

Al este hay un desiertodice uno—. Un desierto es tierra y más tierra. No hay agua, no hay árboles, no hay nada. Nadie puede pasar por el desierto.

—¿Y el sur? —pregunta Dorothy.

El munchkin no dice nada. Mueve la mano despacio: al sur, al oeste, al norte.

El país de Oz tiene un desierto en los cuatro ladosdice la bruja buena—. Y en el oeste vive la bruja mala del oeste. Ella te va a agarrar.

Dorothy llora, porque ahora comprende: no puede ir a Kansas. Los munchkins lloran también. La bruja buena no llora. Piensa un momento. Después dice:

tienes que ir a la ciudad de las esmeraldas. Ahí vive Oz. Oz es el mago más grande de este país. Si alguien puede sacarte de aquí, es un mago. Oz puede ayudarte.

—¿Oz es un hombre bueno? —pregunta Dorothy.

Es un mago buenodice la bruja del norte—. Yo no si es un hombre. Yo nunca veo a Oz. Nadie ve a Oz.

—¿Y cómo llego a esa ciudad?

Caminas. Es lejos, y el camino no siempre es bonito. Yo no puedo ir contigo, pero te doy esto.

La bruja buena camina hasta Dorothy y le da un beso en la cabeza. En la cabeza de la niña, donde da el beso, hay ahora algo claro. Dorothy no ve el beso, pero el beso está ahí.

Nadie va a tocar a una niña con el beso de la bruja del nortedice—. El camino a la ciudad de las esmeraldas es amarillo. Así no te vas a perder. Adiós, Dorothy.

Los tres munchkins bajan la cabeza y se van entre los árboles. La bruja buena mueve los pies tres veces, y ya no está.

—¡GUAU! ¡GUAU! —dice Toto ahora, porque la bruja ya no está. Con la bruja ahí, el perro no dice nada: tiene miedo.

Dorothy mira la casa gris. Después mira el camino amarillo. Después se pone los zapatos de plata.

Y camina sola.