Wikowí
El mago de Oz

Capítulo 6

El bosque oscuro

La cosa negra no es un animal. Es la tierra, abierta.

Delante de ellos el camino amarillo se acaba. Hay un lugar muy grande y muy bajo, con piedras abajo. Nadie puede bajar por ahí. El camino sigue del otro lado, lejos.

Ya es tarde, y abajo no se ve nada.

De noche nodice el hombre de metal—. De noche nadie pasa por aquí.

Esa noche duermen debajo de un árbol, delante de la tierra abierta. El hombre de metal corta árboles pequeños con el hacha, y Dorothy hace un fuego.

Si quieresdice el león—, yo te traigo un animal del bosque para comer.

—¡No! Por favordice el hombre de metal—. Yo lloro, y después no puedo abrir la boca.

El león se va solo y come en el bosque. Nadie le pregunta qué come.

El espantapájaros busca fruta entre los árboles para Dorothy. Es un trabajo largo, porque sus manos de paja no agarran bien. Pero a él no le importa: así se queda lejos del fuego.

Dorothy se duerme al lado del fuego. El hombre de paja mira ese fuego desde lejos, toda la noche.

Por la mañana los cuatro se paran donde se acaba la tierra y miran abajo.

Nosotros no podemos volardice el espantapájaros—. Y no podemos bajar. Entonces, o pasamos por arriba, o nos quedamos aquí.

Yo puedo saltardice el león.

Entonces nos llevas uno por uno. Y yo voy primero. Si no llegas, Dorothy se mata. A una caída no me hace nada.

Yo tengo mucho miedo de caerdice el león—. Pero no hay otra cosa. Sube.

El espantapájaros sube. El león camina hasta donde se acaba la tierra y baja el cuerpo.

—¿Por qué no corres? —pregunta el espantapájaros.

Porque los leones no hacemos las cosas así.

Y salta. Pasa por arriba y cae bien del otro lado. Después vuelve por Dorothy y por Toto, y después por el hombre de metal. Cuando los cuatro están del otro lado, el león se sienta y no puede hablar.

De este lado el bosque es más oscuro. Entre los árboles hay ruidos nuevos.

Aquí viven los kalidahsdice el león, muy bajo.

—¿Qué son los kalidahs? —pregunta Dorothy.

Animales muy grandes, con la cabeza como un gato grande. En las patas tienen puntas largas. Tan largas que me pueden abrir en dos. Yo tengo mucho miedo de los kalidahs.

Entonces son terriblesdice Dorothy.

El león va a decir otra cosa, pero no puede. Delante de ellos la tierra está abierta otra vez.

La primera vez el león pasa por arriba. Esta vez no. Este lugar es tan grande que ningún león del mundo puede pasar por arriba.

Se sientan y piensan. Después el espantapájaros dice:

Aquí al lado hay un árbol grande. Si el hombre de metal corta ese árbol, el árbol cae del otro lado. Y nosotros pasamos por arriba.

Muy buena ideadice el león—. Un hombre con paja adentro no puede tener ideas así.

El hacha es buena, y el árbol se abre pronto. El león se para en dos patas y mueve el árbol con todo el cuerpo. El árbol cae y queda de un lado al otro.

Entonces, atrás de ellos, hay un ruido fuerte.

—¡Los kalidahs! —dice el león. Tiene tanto miedo que no puede hablar bien.

—¡Rápido! —grita el espantapájaros—. ¡Al otro lado!

Dorothy pasa primero, con Toto en los brazos. Después el hombre de metal. Después el espantapájaros.

El león no pasa.

El león se queda de este lado, delante de los dos kalidahs, y abre la boca.

—¡¡GRRR!!

Dorothy grita. El espantapájaros se cae para atrás. Y los dos kalidahs se paran y miran al león con la boca abierta.

Pero son dos, y son más grandes. Y vuelven a caminar hacia él.

El león pasa por el árbol y se da la vuelta. Los kalidahs también suben al árbol.

Ahora le dice el león a Dorothy—. Ponte atrás de . Yo no me voy de aquí.

—¡Espera! —grita el espantapájaros.

Y el hombre de metal corta la punta del árbol, la punta de este lado. El hacha entra una vez. Dos veces. Y cuando los kalidahs están casi arriba de ellos, el árbol se va para abajo. Los dos animales caen con el árbol, hasta las piedras.

El león pone la cabeza en la tierra y no dice nada por un momento.

Buenodice después—. Todavía estamos vivos, y a me gusta estar vivo. Pero esos animales me dan tanto miedo que todavía siento el corazón.

Y yo nodice el hombre de metal, y está triste—. Yo quiero un corazón, para sentir eso.

Caminan rápido, porque ahora todos quieren salir del bosque. Dorothy está cansada y se sube al león.

Y por la tarde los árboles se abren.

Delante de ellos hay agua. Mucha agua, y pasa muy rápido. El camino amarillo sigue del otro lado, con sol.

Y nadie sabe cómo se pasa.