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El mago de Oz

Capítulo 7

Las flores rojas

El agua es grande y pasa rápido. Del otro lado hay un país verde, con flores y árboles. Y en el medio, el camino amarillo.

Yo puedo pasar el aguadice el león—. Uno por uno, como en el bosque.

Entonces yo voy primerodice el espantapájaros.

Pero el espantapájaros solo tiene paja adentro. En el medio del agua no se queda arriba del león. El agua mueve al hombre de paja a un lado. Él saca las manos y agarra la primera cosa que encuentra. Es un palo de árbol, alto y solo, en el medio del agua.

Y ahí queda.

Otra vez arriba de un palodice el espantapájaros, y no está contento.

—¡Espera ahí! —le grita Dorothy desde el otro lado. Dorothy grita sin pensar, porque el espantapájaros no puede hacer otra cosa.

El león lleva a Dorothy y a Toto. Después al hombre de metal, y el agua le llega a la cabeza. Cuando los tres están en el campo verde, el león entra otra vez en el agua. Llega hasta el palo, y el espantapájaros baja y se agarra bien.

Yo tengo miedo de quedarme ahí para siempredice el hombre de paja cuando llega—. Un espantapájaros en el medio del agua no le da miedo a nadie.

Y les da las gracias a todos, uno por uno. Hasta a Toto.

El agua pasa tan rápido que el león sale cada vez más abajo. Por eso los cuatro quedan lejos del camino amarillo. Ahora tienen que caminar al lado del agua para volver. Pero el país es bonito y hay sol.

Después de un rato hay flores. Y después hay muchas más. Hay flores blancas, azules y amarillas. Pero sobre todo hay flores rojas, y son tantas que la tierra ya no se ve.

—¡Qué bonitas! —dice Dorothy.

Con una cabeza que piensa, a me van a gustar másdice el espantapájaros.

Con un corazón, yo puedo querer estas floresdice el hombre de metal.

A las flores siempre me gustandice el león—. En el bosque no hay ninguna así.

Las flores rojas hacen dormir. Cuando son muchas, el que camina entre ellas cierra los ojos. Y después no se levanta más. Duerme y duerme para siempre.

Y Dorothy no sabe eso.

Los ojos de Dorothy se cierran solos. Quiere sentarse un momento. Solo un momento.

Nodice el hombre de metal—. Tenemos que llegar al camino antes de la noche.

Y caminan. Pero las flores rojas están en todos lados, y Dorothy ya no puede más. Cierra los ojos sin querer, se cae entre las flores y se duerme.

—¿Y ahora? —dice el hombre de metal.

Si Dorothy se queda aquí, se mueredice el león. Habla despacio, porque él también tiene los ojos casi cerrados—. Estas flores nos matan a todos. Y el perro ya está durmiendo.

Es verdad. Toto está en la tierra, al lado de Dorothy, y no se mueve.

Pero el espantapájaros no duerme, porque tiene paja adentro. Y el hombre de metal no duerme, porque es de metal.

Correle dice el espantapájaros al león—. Corre rápido y sal de estas flores. Nosotros llevamos a la niña. Pero si te duermes, nosotros no podemos contigo.

El león levanta la cabeza. Después corre. Corre y corre entre las flores rojas, y en un momento ya no se ve.

El espantapájaros y el hombre de metal ponen a Toto arriba de Dorothy. Después se agarran las manos y hacen una silla con los cuatro brazos. Y así llevan a la niña que duerme.

Caminan mucho, y las flores rojas siguen y siguen.

Y entonces, delante de ellos, ven al león.

Está en la tierra, entre las flores, con los ojos cerrados. Duerme.

No podemos hacer nadadice el hombre de metal, y está triste—. Es muy grande, y nosotros no podemos con él.

Y el campo verde empieza muy cerca de ahí. El león cae casi donde se acaban las flores rojas.

Yo lo siento muchodice el espantapájaros—. Es un buen amigo, para un león con tanto miedo.

Y siguen caminando, con la niña que duerme entre los dos.

El león queda atrás, entre las flores rojas.