Wikowí
Heidi

Capítulo 4

La abuela

Después del verano viene el frío. Después del frío viene la nieve.

Una noche cae nieve sin parar. En la mañana la nieve llega hasta arriba de la ventana. La puerta no se abre. A Heidi le gusta, porque ahora la casa está adentro de una cosa blanca y blanda.

Pedro no viene durante muchos días. Después llega todo blanco, con la nieve hasta las piernas.

Ahora vas a la escueladice el abuelo—. En el invierno no hay cabras. Hay libros.

dice Pedro, y no parece contento.

Pero desde la puerta dice una cosa más:

Mi abuela quiere ver a Heidi.

Y Heidi ya no piensa en otra cosa.

Abuelo, tengo que ir. La abuela de Pedro me espera.

Hay mucha nieve.

Pero me espera.

Heidi dice eso todos los días. Al cuarto día el abuelo sube al heno. Baja con la cosa grande y caliente de la cama.

Vamos.

El abuelo pone esa cosa caliente arriba de Heidi, de la cabeza a los pies. Después baja por la nieve con Heidi en los brazos. Abajo está la casa de Pedro, chica y oscura.

Entradice el abuelo—. Yo vuelvo por ti a la noche.

Y se va.

Adentro hay dos cuartos pequeños. En el primero está la mamá de Pedro. En el otro, en la parte más oscura, hay una silla. Y en la silla está la abuela.

Buenas tardes, abuela. Aquí estoy.

La abuela levanta la cabeza. Busca con la mano hasta que encuentra la mano de Heidi. Y se queda así, un rato largo.

—¿ eres Heidi? ¿La niña de arriba?

.

—¡Pero si tienes las manos calientes!

Heidi mira todo el cuarto. Y entonces ve algo.

Abuela, esa ventana se mueve con el viento. Hace ruido.

Yo oigo esa ventana todas las noches. Cuando los otros dos duermen, yo estoy aquí con miedo y con frío. Un día la casa se va a caer arriba de nosotros.

Pero mira, abuela. Esa ventana está ahí.

Yo no veo esa ventana, Heidi.

—¿Y si abro la puerta? ¿Y si entra el sol?

No.

—¿Y si sales afuera, con toda la nieve blanca?

No, niña. Para todo está oscuro. Siempre.

Heidi no dice nada por un momento. Después llora fuerte y no puede parar. La mamá de Pedro deja la ropa. La abuela busca la cabeza de Heidi con las dos manos.

Ven aquí. Yo no veo, pero oigo muy bien. Y una voz al lado es una cosa buena. Cuéntame cosas de arriba.

Entonces Heidi habla. Habla de las cabras y de sus nombres. Habla de Copo, que no tiene a nadie. Habla del sol, que le deja todos sus colores a la montaña.

Yo también veo esodice la abuela después—. Adentro.

Al lado de la puerta, muy arriba, hay un libro viejo.

—¿Y ese libro? —pregunta Heidi.

Ese libro es mío. Tiene cosas muy bonitas adentro. Pero yo no puedo leer. Y Pedro no sabe leer. Hace años que ese libro está ahí. Nadie abre ese libro.

Es tarde cuando la mamá de Pedro pone el pan en la mesa. La abuela toma su pan. Come un poco. Después deja el pan otra vez en la mesa.

Para Pedrodice—. Este pan no se puede comer sin dientes. Y yo casi no tengo.

Arriba, en la casa del abuelo, hay pan blandodice Heidi.

El pan blando es de otra gente, niña. Aquí no llega.

Heidi mira ese pan viejo un rato largo.

Yo te voy a traer pan blandodice—. Pan blanco y blando. Mucho pan, todos los días.

Y entonces, afuera, hay un ruido.

¡PUM! ¡PUM! ¡PUM!

La abuela agarra los brazos de la silla.

—¡Ya está! ¡Ahora se cae!

No, abuela. Es el abuelo.

Y es el abuelo. Está afuera, en la nieve, y deja la casa fuerte otra vez. No entra. No habla con nadie.

La abuela se queda con la cara hacia el ruido y la boca abierta.

Entonces la gente de Dörfli no sabe nada de ese hombredice.

—¿Y por qué la gente no quiere a mi abuelo?

La abuela espera un rato antes de hablar.

Tu abuelo antes tenía mucho, Heidi. Una casa grande, tierra, dinero. Ya no tiene nada.

—¿Y por qué ya no tiene nada?

Y tenía un hijo. Ese hijo ya no está. Y la gente del pueblo dice que eso le pasa por ser malo. Y habla fuerte, Heidi. Habla delante de él.

Y desde ese día tu abuelo vive arriba y no baja.

Cuando se pone oscuro, la abuela le toca la cara a Heidi con las dos manos. Despacio, como para verla.

Vuelve.

Todos los días.

Y Heidi baja todos los días de ese invierno, hasta que se va la nieve.

Y cuando se va la nieve, vuelve Dete.