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Pinocho

Capítulo 1

El tronco que habla

Maese Cereza trabaja la madera. Tiene la nariz muy roja, y por eso nadie dice su otro nombre. Todos dicen: Maese Cereza.

Esta mañana encuentra un tronco en el suelo de su casa. Es un tronco viejo, de los que la gente pone en el fuego cuando hace frío. Maese Cereza está contento porque necesita madera para una mesa.

Levanta el brazo con el cuchillo. Va a cortar el tronco.

Por favordice una voz muy pequeña—. No me des un golpe tan fuerte.

Maese Cereza mira a un lado y mira al otro. Mira debajo de la mesa y detrás de la puerta. No hay nadie en el cuarto.

Aquí no hay nadiedice—. Estoy oyendo cosas.

Y corta el tronco.

—¡Ay! ¡Ay! —dice la voz—. ¡Eso me hace mal!

Ahora Maese Cereza tiene miedo. Tiene mucho miedo, porque un tronco no habla y este tronco habla. Deja el cuchillo en la mesa y se sienta en el suelo. No puede decir nada en un buen rato.

Entonces alguien toca la puerta. Toc, toc.

Buenos días, Cereza. ¿Qué haces en el suelo?

Es Gepeto. Gepeto es viejo y pequeño y muy pobre. Trabaja la madera, como Maese Cereza, pero hace mucho tiempo que no tiene trabajo. Lleva un gorro amarillo en la cabeza.

Nadadice Maese Cereza—. Nada, nada.

Vengo a pedirte una cosa. Tengo una idea muy buena. Quiero hacer un muñeco de madera, un muñeco que baila y que salta y que camina. Con ese muñeco voy por el mundo, y así me gano el pan de cada día.

—¿Y qué necesitas?

Un poco de madera.

Maese Cereza mira el tronco y después mira a Gepeto.

Toma el troncodice—. Es tuyo. Es todo tuyo.

Gepeto no sabe por qué su amigo está tan contento. Pero toma el tronco con las dos manos y se va a su casa.

La casa de Gepeto es un cuarto pequeño y oscuro. Hay una cama vieja, una silla y una mesa. En la pared hay un fuego pintado, y encima del fuego hay comida pintada. Pero el fuego no da calor, porque es solo un fuego en la pared. Gepeto no tiene dinero para uno de verdad, y por eso pinta uno.

Gepeto pone el tronco en la mesa y toma su cuchillo.

—¿Qué nombre le pongo a mi hijo? —dice—. Pinocho. . Pinocho es un buen nombre.

Primero hace el pelo y después la cabeza. Luego hace los ojos.

Y los ojos miran a Gepeto.

Ojos de madera, ¿por qué me miran así?

Los ojos no dicen nada.

Después Gepeto hace la nariz, y la nariz crece. Crece, crece, crece. Gepeto corta la nariz con el cuchillo y la nariz crece otra vez. Corta más, y crece más. Y Gepeto deja la nariz como está, porque no puede hacer nada con ella.

Después hace la boca, y la boca se ríe de él.

—¡No te rías! —dice Gepeto.

La boca se ríe más fuerte.

Gepeto no dice nada más y sigue con su trabajo. Hace los brazos y hace las manos. Y cuando las dos manos ya están, una mano sube y toma el gorro del viejo.

—¡Pinocho! ¡Mi gorro!

Pero Pinocho se pone el gorro, y le llega hasta la boca.

Gepeto está triste. Está muy triste, porque su muñeco todavía no está hecho y ya es malo.

Muy mal, hijodice—. Muy mal.

Después hace las piernas y hace los pies. Y en ese momento Pinocho le da un golpe en la nariz.

Esto es cosa míadice Gepeto, despacio—. Yo hago este muñeco con mis propias manos. Ahora ya es tarde.

Gepeto pone a Pinocho en el suelo y camina con él, de la mano. Primero las piernas de madera no se mueven bien. Después se mueven mejor. Luego Pinocho camina solo, y después corre por todo el cuarto.

Y la puerta está abierta.