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Pinocho

Capítulo 14

El mar

Pinocho se sube encima de la paloma y se agarra fuerte.

—¡Vamos! —grita.

La paloma sube, y sube, y sube, hasta muy alto. Pinocho mira para abajo una vez y no mira más, porque la cabeza le da vueltas.

Vuelan todo el día. A la tarde la paloma dice:

Tengo sed.

Y yo tengo hambredice Pinocho.

Bajan a una casa vieja de palomas. Adentro no hay nada, solo agua y un poco de comida vieja. A Pinocho esa comida no le gusta nada. Pero esa noche se come todo.

—¡Qué buena está esta comida! —dice.

Cuando hay hambre, todo está buenodice la paloma.

Al otro día llegan al mar.

Pinocho baja de un salto. La paloma no espera ni un gracias: se va rápido y ya no está.

Al lado del mar hay mucha gente. Todos miran el agua y todos gritan.

—¿Qué pasa? —le dice Pinocho a una mujer vieja.

Un pobre viejo. Hace mucho tiempo que busca a su hijo y no encuentra al niño. Hoy hace una barca para pasar al otro lado del mar. Y el mar está muy malo.

—¿Dónde está la barca?

Ahí. Ahí abajo.

Y la mujer levanta la mano hacia el mar.

Pinocho mira. Muy lejos, en el agua, hay una cosa negra muy pequeña.

Pinocho mira esa cosa un momento. Y después grita:

—¡Es mi padre! ¡Es mi padre!

La barca sube y baja entre las olas. Una ola cae encima de la barca, y después la barca vuelve a salir. Y viene otra ola, y otra más.

Pinocho sube a una piedra alta y mueve los brazos. Mueve las manos. Mueve el gorro. Mueve hasta la nariz.

Y parece que Gepeto, tan lejos, sabe que ese muñeco es su hijo. Gepeto también se saca el gorro. Mueve el gorro de un lado a otro. Después mueve las manos, para decir que quiere volver y que no puede. El mar es más fuerte que él.

Entonces llega una ola muy grande.

La barca no está.

La gente espera. Espera y espera. La barca no vuelve a salir.

Pobre hombredicen los hombres del mar, y empiezan a caminar hacia sus casas.

Y en ese momento oyen un grito.

Miran hacia atrás. Y ven a Pinocho, arriba en la piedra, que salta al agua.

—¡Voy a buscar a mi padre!

Pinocho es de madera y la madera queda arriba del agua. Nada entre las olas. Sube y baja. A veces no se ve, y después se ve otra vez. Cada vez más lejos.

Y después ya no se ve.

Pobre niñodicen los hombres del mar.

Y se van a sus casas.